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Las obligaciones del trabajador con la empresa

Cuando hablamos de protección de riesgos laborales siempre pensamos en los derechos de los trabajadores y en las obligaciones que debe cumplir la empresa para con sus empleados. Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar en la responsabilidad que adquiere un trabajador cuando desarrolla su labor, que también la tiene.

Un trabajador que se niega a cumplir con una medida de seguridad puede y debe ser sancionado. Una persona que haya recibido la información y formación adecuadas a su puesto de trabajo puede recibir una sanción basada en un incumplimiento de contrato (Arts. 20 y 29 ET).

En este sentido, el artículo 58.1 del Estatuto de los Trabajadores, dice claramente que “Los trabajadores podrán ser sancionados por la dirección de las empresas en virtud de incumplimientos laborales, de acuerdo con la graduación de faltas y sanciones que se establezcan en las disposiciones legales o en el convenio colectivo que sea aplicable”.

Entonces, ¿qué obligaciones  deben cumplir los trabajadores en materia preventiva?

  1. Velar por su propia seguridad y salud en el trabajo, y por la de aquellas otras personas a las que pueda afectar su actividad profesional.

  1. Utilizar adecuadamente los medios y equipos de protección, colectiva e individual, facilitados por el empresario, de acuerdo con las instrucciones recibidas.

  1. Utilizar adecuadamente las máquinas, aparatos, herramientas, sustancias peligrosas, y cualquier otro medio utilizado en la actividad laboral.

  1. No poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de seguridad.

  1. Informar de inmediato al superior jerárquico directo y/o a los responsables de prevención sobre cualquier situación que entrañe un riesgo para la seguridad y salud.

  1. Cooperar con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones de trabajo seguras.

Fuente: Manual de Prevención en Riesgos Laborales. 660 preguntas y respuestas sobre la prevención.

Imagen: Google


La biomecánica, la gran aliada del calzado de seguridad

Modelo Travertino, para cuerpos de seguridad

La Biomecánica aplicada en Calzados Robusta aporta, sin duda, un alto valor añadido a la prevención de riesgos laborales en el sector del calzado. ¿Qué conseguimos con ella?

  • Diferenciarnos de nuestros competidores al conseguir un producto reconocido por su calidad.
  • Un mayor confort para el usuario, al estudiar aspectos como la termorregulación, la transpiración, la distribución de presiones de pisada, etc.
  • Aplicar criterios de salud al calzado gracias al análisis y diseño de plantillas y zapatos para diferentes tipos de pisada (pronador-neutro-supinador) y bipedestación, con efecto masaje y de activación del riego sanguíneo.
  • Aumentar al máximo la seguridad al investigar nuevos materiales y sistemas de protección.
  • Mejorar la eficiencia biomecánica del producto con el fin de disminuir la fatiga y las molestias sobre el usuario a corto, medio y largo plazo. Para ello se disminuye la actividad muscular y los patrones de movimiento de los miembros inferiores y de la espalda que podrían producir esa fatiga.

La Biomecánica aplicada a riesgos laborales sigue una metodología que se integra por completo en el proceso de desarrollo del nuevo producto y que se retroalimenta y vincula directamente con otras fases del desarrollo, marcadas por el styling (diseño de estilo), el branding (diseño de marca), o el engeneering (diseño mecánico).

Realizamos cerca de 250 pruebas biomecánicas diferentes con las que se puede medir y evaluar con precisión magnitudes como las presiones plantares, las temperaturas de contacto, las vibraciones, los patrones de movimiento 3D, los patrones de esfuerzo y fatiga muscular, y la deformación raquídea entre otros. Todas estas pruebas son novedosas y únicas en su aplicación al subsector del calzado de seguridad.

Esta tecnología se compone de sistemas de captura de movimiento corporal 3D, sistemas de medición de la actividad muscular, equipos de captura termográfica y sistemas de captura del nivel de fuerza real ejercido en cada pisada. Con esta tecnología se realizan:

  • Análisis de presiones, según la presión plantar de la pisada.
  • Análisis térmico, según la distribución de temperaturas en el pie y en el calzado.
  • Análisis de actividad muscular y patrones de movimiento 3D de marcha.

Por separado, cada una de estas informaciones carece de relevancia y significado. Cuando las combinamos y evaluamos las repercusiones y efectos reales del calzado sobre el sistema músculo-esquelético a corto, medio y largo plazo, podremos definir su aptitud ergonómica para los fines de nuestros desarrollos y para las personas que los vayan a emplear. Así, en Robusta implementamos un calzado optimizado desde el punto de vista de la salud, la seguridad y el confort.

Autor: Adelardo Arechavaleta

Director adjunto del departamento de Calidad e I+D de Calzados Robusta


Conduce cómodo y seguro

En las últimas décadas, la seguridad y la salud en el trabajo han dado pasos de gigante. Afortunadamente, ya quedan pocas empresas que, en mayor o  menor medida, no apliquen la ley de riesgos laborales. Atrás quedaron los años en los que el trabajo se realizaba sin ningún control ni medida de seguridad.

En este sentido, la ergonomía ha llegado a nuestras vidas para hacernos más llevadera nuestra jornada laboral. Sea cual sea el sector de actividad, la ergonomía trata de adecuar los lugares de trabajo, herramientas y tareas con las características fisiológicas, anatómicas, psicológicas y las capacidades del trabajador.

Sin embargo, existen profesiones en las que, bien por desconocimiento o bien por falta de reglamentación, las prescripciones de la ergonomía no se aplican como debieran. Por ejemplo, comerciales, repartidores, transportistas, autónomos… y todas aquellas personas que deben pasan muchas horas al volante deberían conocer los fundamentos básicos de la ergonomía aplicada a la conducción, ya que les aportará una mayor seguridad en su trabajo.

La comodidad del conductor ha de prevalecer sobre otros aspectos. Esta comodidad es lo que se define como ergonomía o soluciones ergonómicas y puede dividirse en tres niveles. El primero ofrece soluciones para el pilotaje directo, como el equilibrio en la colocación del asiento, pedales y volante. El segundo se ocupa de ofrecer un acceso rápido y controlado a los instrumentos de navegación, como los interruptores de las luces, la regulación de espejos o los ajustes de la temperatura, y el tercero procura intuición y sencillez en el manejo de otras funciones, ajenas a la conducción pero no al viaje, como la apertura y llenado del maletero o el uso del equipo de sonido. Con mayor o menor desarrollo.

Siga esta serie de recomendaciones cada vez que se suba a un vehículo:

  • Tómese el tiempo que precise para colocar el asiento. Si el coche tiene tres puertas, opte de manera habitual por la puerta del copiloto para ocupar el asiento de atrás, así evitará tener que regular el del conductor cada vez que se siente.
  • El asiento debe tener una inclinación hacia atrás de entre 15 y 25 grados, lo suficiente para que el muslo y la cadera presenten un arco de 110 a 120 grados.
  • La distancia entre el suelo y el asiento debe rondar los 30 centímetros.
  • El asiento debería estar colocado bastante cerca de los pedales para que la flexión de las piernas respecto a los muslos sea de 135 grados.
  • Si el volante es ajustable, escoja una posición de los brazos que asegure la relajación de hombros y los músculos de la espalda.
  • Tome de referencia las orejas para colocar bien el reposacabezas. Es a su altura donde debemos situar su zona central.
  • Ajústese el cinturón de seguridad, independientemente del recorrido que se vaya a realizar, antes de ponerse en movimiento. La parte superior de la cinta tiene que apoyarse sobre la clavícula y el pecho, sin oprimir, tensándola en la pelvis para no colarnos por debajo de ella en caso de accidente frontal.
  • Si el vehículo cuenta con climatizador, la temperatura ideal es la de 20 grados.
  • No coloque nada en el salpicadero, ni deje elementos sueltos por el coche (guías, juguetes, zapatos…).

Y no olvide que para conducir cómodo y seguro también es necesario un calzado adecuado, como todos nuestros modelos de la colección Fashion at work, de Robusta.

Fuente: revista Consumer

Imagen: asotransitcom.es


Consejos para elegir un calzado confortable

Guía

El 15% de los accidentes laborales que causan baja afectan a los pies. Por ello, es imprescindible que cada actividad profesional utilice un calzado en función de sus necesidades específicas. Este simple trámite puede prevenir la aparición de patologías graves y, por consiguiente, mejorar el rendimiento laboral.

El calzado laboral debe contemplar tres aspectos básicos: las características morfológicas de su portador, los factores ambientales y entorno laboral, y el tipo de actividad que se realiza.

La Guía de Recomendaciones para la Selección del Calzado Laboral Ergonómico, editada por el Centro Tecnológico del Calzado de La Rioja (CTCR) y el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), ofrece una serie de consejos para elegir un calzado confortable. Estos son algunos:

 

  • El calzado no debe oprimir el pie. La horma debe ser generosa y el sistema de cierre permitir una cierta variación en el ajuste, de manera que se adapte tanto al cambio de forma y volumen del pie a lo largo de la jornada laboral como a los distintos tipos de pies cuando se adquiera el mismo modelo para distintos usuarios. Se recomienda una puntera redondeada que permita que todos los dedos se alojen cómodamente en su interior.
  • El calzado debe adaptarse a los movimientos del pie de forma que sean eficientes y el pie se encuentre protegido. El calzado no debe entorpecer los movimientos del pie, debe ser ligero, flexible y estable. Conviene comprobar que el calzado no se clava en el empeine al flexionarlo y que la línea de flexión del calzado coincide con la de la articulación del pie. Cuando el calzado incorpore elementos de protección intente que éstos, protegiendo el pie, se adapten a sus movimientos sin causar molestias.
  • El zapato debe proporcionar suficiente agarre para evitar caídas y permitir avanzar eficazmente. Los tacos y las ranuras mejoran el agarre. Trate de evitar las suelas lisas o sin dibujo. Si el piso es de cuero debe incorporar inserciones de goma en el antepié y en el talón.
  • El calzado debe proporcionar protección térmica. El corte debe ser transpirable para evitar una sudoración excesiva en ambientes cálidos y aislante térmico en ambientes fríos. La suela debe aislar térmicamente al pie del terreno, evitando la transmisión de calor en verano y de frío en invierno.
  • Una buena plantilla puede mejorar considerablemente el confort del calzado. Debe ser blanda y con cierto espesor para proporcionar una buena distribución de presiones en la planta del pie y evitar la aparición de zonas sobrecargadas. Además de transpirable conviene que sea absorbente para evitar la acumulación de humedad en el interior del calzado.