Salud

Características del calzado anatómico

Presión máxima del pie. Mapa de calor.En esta entrada, queremos plantear cuáles son las características ideales que debe tener un calzado anatómico. Pensemos, por ejemplo, en el trabajo que realizan profesionales sanitarios (médicos, enfermeras, personal de las farmacias o de la industria farmacéutica…), trabajadores de la hostelería (cocineros, camareros…)… pero, en general, cualquier trabajador que pasa muchas horas de pie.

Estudios científicos realizados por nuestro Instituto de Biomecánica destacan las características del calzado anatómico de Robusta, que pensamos que son las ideales para cualquier tipo de calzado.
Disminuye las tensiones articulares en tu rodilla y tobillos.
Mejora el apoyo anatómico del pie.
Mejora el rendimiento y la eficiencia biomecánica de la marcha.
Mejora la estabilidad de tu pisada.
– Mejora el rendimiento térmico, ya que solo acumula en tu pie el 25% del calor generado.
– Estabiliza los patrones de activación muscular de tu espalda y miembros inferiores.
– Incrementa la absorción de energía de impacto en el talón.

Anatomía del cuerpo caminando¿Cuáles son los efectos sobre el usuario?
1- Disminución de actividad muscular y de nivel de fatiga en gemelos,
biceps femoral, glúteos, abductores y región lumbar.
2- Reducción de impactos, de tensiones articulares y del nivel de riesgo de dolor articular.
3- Elevado nivel de confort térmico (gran transpiración y evacuación del
calor excedente). ¿Sabías que los zapatos de Robusta transpiran hasta un 35% más que las zapatillas deportivas de las mejores marcas?

Puedes ver algunos de nuestros modelos en nuestra tienda online para hostelería o en nuestra web de calzado sanitario.

Y tú, ¿qué características demandas de un calzado anatómico?

 


Primeros auxilios ante las fracturas en pies y piernas

Quienes nos dedicamos a la fabricación de equipos de protección sabemos que toda prevención es poca. Aún con todo, los accidentes ocurren. Un descuido en el uso de los EPIs o de las normas de seguridad puede provocar un accidente. Por eso, el empresario debe garantizar que los trabajadores reciben la formación necesaria para ser capaces de actuar en caso de emergencia.

Las fracturas de tobillos o dedos del pie son, lamentablemente, muy frecuentes debido a caídas, tropiezos o resbalones. Portar un adecuado calzado de seguridad eliminaría una gran parte de estos accidentes, pero si ocurren hay que seguir unos consejos básicos de primeros auxilios mientras esperamos la asistencia sanitaria profesional. Los síntomas de una fractura son impotencia funcional, dolor, chasquido o crepitación, hinchazón-tumefacción y amoratamiento de la zona.

Qué hacer en caso de una fractura de pierna:

• Si sospecha que se ha producido una fractura en la pierna, tienda a la víctima con ambas piernas estiradas. Coloque una almohada entre los muslos, rodillas y tobillos; ate las rodillas con una venda, de preferencia ancha y ate otra estrecha entorno a los pies.

• Cuando sospeche una fractura de pie o dedos de los pies, quítele el calzado a la víctima. Eleve el pie lesionado. Coloque una tabla o un periódico doblado con una tela como almohadilla.

• Ate una venda estrecha en torno al pie en forma de 8 para fijar la tabla. Si solo se ha fracturado uno o dos dedos, puede emplear como tablilla otro dedo no lesionado. Coloque una almohadita entre los dedos y con otra estrecha una el dedo sano con el lesionado.

Para inmovilizar la zona puede improvisar con bastones, ramas de árboles, tablillas, revistas, etcétera sujetas con vendas, tiras de sábana, cintas, pañuelos, cuerda, cinturones…

Por último, es importante:

  • NO mover a la persona a menos que el hueso roto esté completamente estable.
  • NO mover a una persona con lesión en la cadera, pelvis o muslos, a menos que sea absolutamente necesario. Si tiene que moverla, arrástrela hasta un lugar seguro tomándola de la ropa (por los hombros de la camisa, el cinturón o los pantalones).
  • NO mover a una persona que tenga una posible lesión en la columna vertebral.
  • NO intente enderezar un hueso ni una articulación deformados ni cambiar su posición, a menos que la circulación parezca afectada.
  • NO trate de reubicar una posible lesión de la columna.
  • NO pruebe la capacidad de un hueso para moverse.

Imagen: Google 

 

 


Conduce cómodo y seguro

En las últimas décadas, la seguridad y la salud en el trabajo han dado pasos de gigante. Afortunadamente, ya quedan pocas empresas que, en mayor o  menor medida, no apliquen la ley de riesgos laborales. Atrás quedaron los años en los que el trabajo se realizaba sin ningún control ni medida de seguridad.

En este sentido, la ergonomía ha llegado a nuestras vidas para hacernos más llevadera nuestra jornada laboral. Sea cual sea el sector de actividad, la ergonomía trata de adecuar los lugares de trabajo, herramientas y tareas con las características fisiológicas, anatómicas, psicológicas y las capacidades del trabajador.

Sin embargo, existen profesiones en las que, bien por desconocimiento o bien por falta de reglamentación, las prescripciones de la ergonomía no se aplican como debieran. Por ejemplo, comerciales, repartidores, transportistas, autónomos… y todas aquellas personas que deben pasan muchas horas al volante deberían conocer los fundamentos básicos de la ergonomía aplicada a la conducción, ya que les aportará una mayor seguridad en su trabajo.

La comodidad del conductor ha de prevalecer sobre otros aspectos. Esta comodidad es lo que se define como ergonomía o soluciones ergonómicas y puede dividirse en tres niveles. El primero ofrece soluciones para el pilotaje directo, como el equilibrio en la colocación del asiento, pedales y volante. El segundo se ocupa de ofrecer un acceso rápido y controlado a los instrumentos de navegación, como los interruptores de las luces, la regulación de espejos o los ajustes de la temperatura, y el tercero procura intuición y sencillez en el manejo de otras funciones, ajenas a la conducción pero no al viaje, como la apertura y llenado del maletero o el uso del equipo de sonido. Con mayor o menor desarrollo.

Siga esta serie de recomendaciones cada vez que se suba a un vehículo:

  • Tómese el tiempo que precise para colocar el asiento. Si el coche tiene tres puertas, opte de manera habitual por la puerta del copiloto para ocupar el asiento de atrás, así evitará tener que regular el del conductor cada vez que se siente.
  • El asiento debe tener una inclinación hacia atrás de entre 15 y 25 grados, lo suficiente para que el muslo y la cadera presenten un arco de 110 a 120 grados.
  • La distancia entre el suelo y el asiento debe rondar los 30 centímetros.
  • El asiento debería estar colocado bastante cerca de los pedales para que la flexión de las piernas respecto a los muslos sea de 135 grados.
  • Si el volante es ajustable, escoja una posición de los brazos que asegure la relajación de hombros y los músculos de la espalda.
  • Tome de referencia las orejas para colocar bien el reposacabezas. Es a su altura donde debemos situar su zona central.
  • Ajústese el cinturón de seguridad, independientemente del recorrido que se vaya a realizar, antes de ponerse en movimiento. La parte superior de la cinta tiene que apoyarse sobre la clavícula y el pecho, sin oprimir, tensándola en la pelvis para no colarnos por debajo de ella en caso de accidente frontal.
  • Si el vehículo cuenta con climatizador, la temperatura ideal es la de 20 grados.
  • No coloque nada en el salpicadero, ni deje elementos sueltos por el coche (guías, juguetes, zapatos…).

Y no olvide que para conducir cómodo y seguro también es necesario un calzado adecuado, como todos nuestros modelos de la colección Fashion at work, de Robusta.

Fuente: revista Consumer

Imagen: asotransitcom.es


La mitad de los españoles sufre dolor de pies

Elegir un zapato demasiado estrecho o con mucho tacón puede dar lugar a lesiones irreversibles. Cuando los tacones son muy altos, desplazan el cuerpo hacia delante y concentran la tensión sobre los dedos, el empeine y el metatarso, lo que origina hinchazón y dolor. Si a esto le sumamos llevar una vida sedentaria, tener sobrepeso y utilizar un calzado inadecuado durante la jornada laboral, el resultado puede ser catastrófico.

De hecho, el incremento del sobrepeso y la obesidad entre la población están provocando un aumento del dolor de pies y de disfuncionalidad, según un estudio publicado en el último número de la revista Arthritis Care Research. El análisis, realizado a sujetos de entre 25 y 62 años, detectó que el 55 % sufría dolor de pies.

Según se explicó en el último Congreso Nacional de Podología, celebrado el mes pasado en Valencia, más de la mitad de los adultos españoles sufre dolor de pies. Por ello, es importante insistir en la necesidad de elegir el calzado adecuado a nuestra morfología y a la actividad que desarrollamos. No es lo mismo calzarse para hacer deporte, que para trabajar en un restaurante o en una pista forestal. En cuanto al diagnóstico y al tratamiento, la tecnología ha permitido grandes avances. Por ejemplo, ya existen máquinas que crean huellas digitales de los pies para hacer plantillas personalizadas según la dolencia del paciente.

En el caso de los niños, elegir un buen calzado es vital para prevenir futuras lesiones. Por eso es recomendable realizar un estudio completo del pie de los pequeños entre los 3 y los 4 años.

Más información: Noticias Médicas.es

Foto: Flickr


LAS VARICES

Uno de los principales enemigos de quienes pasan largos períodos de pie son las varices. Entre las principales causas que las provocan figura el estar de pie mucho rato, pero también la contraria, permanecer sentado.

Camareros, cocineros, dependientes de comercio, trabajadores de oficina, transportistas… El abanico de profesiones que pueden verse expuestas a este problema es amplio y variado. Para todos ellos, van esta serie de recomendaciones:

  • Si su trabajo es muy sedentario, procure levantarse, si puede, con frecuencia. De lo contrario, también puede flexionar pies, piernas y tobillos.
  • Cuando finalice su jornada, túmbese un rato y coloque unos cojines debajo de los tobillos para elevarlos por encima del nivel del corazón. También es aconsejable refrescar las piernas con baños de agua fría.
  • Puede realizarse masajes en sentido ascendente (de pies a muslos) ejerciendo una ligera presión.
  • Practique deportes como caminar, andar en bicicleta o nadar. Un peso excesivo aumenta el problema.
  • Evite el calor excesivo.
  • Si hay picores, el uso de compresas calientes puede servirle de alivio.
  • Para evitar que las varices se rompan, deberá utilizar medias compresivas que, además, proporcionan un alivio inmediato.

Y, por supuesto, no dude en llamar al médico si tiene alguna variz molesta o si una de ellas le revienta.

Imagen: http://www.flickr.com/photos/daquellamanera

 


Cuida tus pies

El refranero popular echa mano de ellos muy a menudo “hay que andar con pies de plomo”, “ha caído rendido a sus pies”, “hijo, tienes que poner los pies en la tierra”… Y aún así, nuestros pies continúan siendo una de las partes más olvidadas del cuerpo. Desde que nacemos hasta que morimos, caminamos alrededor de 60.000 kilómetros, ¡hay quienes cambian el coche con muchos menos!

Por ello, además de elegir el calzado que mejor se adapte a su morfología, también es necesario mantener un cuidado e higiene diarios.

Si practicas estos sencillos consejos, seguro que te evitarás más de un disgusto:

  1. Lávate los pies a diario: en la ducha o fuera de ella, es importante lavarte bien los pies para evitar las infecciones. Asegúrate de lavar los tobillos, plantas, uñas y espacios entre los dedos. Tómate tu tiempo.
  2. Sécatelos bien después de lavarlos: sobre todo los espacios entre los dedos, ya que el exceso de humedad y el calor favorecen la proliferación de hongos y bacterias.
  3. Aplica con regularidad un desodorante de pies. De este modo evitarás una sudoración excesiva.
  4. Mantén la piel bien hidratada. Sobre todo en la zona del talón, que es la parte que más tiende a agrietarse y, por ello, la que más hidratación necesita.
  5. Utiliza medias o calcetines de tejidos naturales como el algodón y evita las fibras sintéticas.
  6. Córtate las uñas con forma recta-cuadrada. Es aconsejable limpiarlas cada vez que las cortes.
  7. No compartas tu cortauñas. Sobre todo en el caso de posibles patologías ungueales, ya que podrías transmitir la enfermedad.
  8. Utiliza un calzado cómodo, flexible, y de anchura adecuada a tus pies, con materiales naturales y huye de los tacones demasiado altos (4 cm. como máximo).
  9. No camines descalzo por las duchas públicas. Ponte zapatillas adecuadas o chanclas de goma.
  10. Si llevas un tratamiento ortopodológico (plantillas de silicona, prótesis o soportes plantares), revísalo con frecuencia. Los materiales se desgastan y pierden su utilidad.

Fuente:

http://www.unitatdelpeu.com


El calzado del profesional sanitario

Doc Blanco-Zapato para personal médico-sanitario

Un celador puede llegar a recorrer nueve kilómetros durante una jornada laboral de ocho horas. Hay cirujanos y/o enfermeros que pueden permanecer de pie y en posición prácticamente estática todo ese tiempo. El personal de limpieza suele encontrarse con presencia de agua y otros contaminantes en suelos lisos y resbaladizos. Y los auxiliares deben levantar cargas que, a menudo, duplican su peso.

Por ello, el profesional del ámbito sanitario debe escoger con cautela el calzado que utilizará durante 8 horas de trabajo (si no más).

No basta con llevar un calzado específico para el sector sanitario, sino que cada actividad requerirá unas prestaciones adecuadas. Por ejemplo, en los puestos que exijan manipulación de cargas, el calzado deberá ser cerrado para una mayor estabilidad y protección del pie; En los que se realicen desplazamientos continuos se precisa de un zapato estable que ofrezca sujeción y se adapte a la forma y movimiento del pie.

Para cualquier duda, puede consultar nuestra web de calzado sanitario