Archivo para noviembre, 2011

Cálzate guapo y seguro

GTX® BALANCE

Personal administrativo, comerciales, ingenieros, jefes de obra… son profesionales que, además de necesitar un calzado que les proteja de los riesgos que entraña su trabajo, requieren de un zapato con un diseño cuidado.

En la actualidad, los fabricantes de calzado de seguridad conocen las necesidades de las diferentes profesiones. Atrás quedan los tiempos en los que el calzado laboral se asociaba a modelos  incómodos, antiestéticos y que no diferenciaban entre las exigencias de mujeres y hombres.

Hoy por hoy, se puede encontrar en el mercado una extensa gama de zapatos apropiados tanto para acudir a una reunión de trabajo como a una visita a una obra o a un cliente. Este calzado es el adecuado para acompañar a un traje o traje chaqueta en caso de las mujeres.

Más información: Calzados Robusta

 

Resbalones, tropezones y caídas en hostelería

Agosto, una de la tarde en un chiringuito de playa a rebosar de veraneantes.

–Apunta, Manolo, una de calamares, dos de bravas, otras dos de puntillas, tres de chopitos y otras tres de navajas. ¡Rápido, rápido, rápido!

-¡Oído cocina!

-Cuatro cañas, tres mostos, tres vermuts, dos refrescos y cuatro botellines de agua. ¡Venga, venga, venga!

Seguro que a más de uno le resulta familiar esta escena. Pues bien, según un estudio publicado en la revista Ocupational and Environmental Medicine, quienes trabajan con prisas resbalan casi 3 veces más que quienes lo hacen a un ritmo normal. Además, este informe advierte de que caminar por un suelo sucio eleva el riesgo hasta 14 veces.

La mayoría de los accidentes producidos en el sector de la hostelería, la restauración y el catering podrían evitarse si se identifican y eliminan los riesgos que acechan en el lugar de trabajo. En el caso del sector Horeca pueden ser de varios tipos, pero los resbalones, tropezones y caídas provocan el mayor número de accidentes laborales.

Los suelos resbaladizos por salpicaduras de agua, grasa o aceite, o de restos de comida son los principales culpables. Y si el calzado que se lleva es inapropiado, el peligro se agrava. El riesgo también aumenta si se va demasiado deprisa o si se corre.

Por ello, os ofrecemos esta serie de recomendaciones para evitar más de un disgusto:

  • Las zonas de trabajo y las de paso deben estar ordenadas y limpias. Hay que eliminar los obstáculos.
  • En estas zonas deberá colocarse el pavimento más idóneo, antideslizante y fácil de limpiar, sobre todo en la cocina.
  • Se debe evitar que se produzcan charcos, goteras o derrames que, en su caso, deberán secarse lo antes posible.
  • El calzado debe ser el adecuado al puesto de trabajo.
  • Mantener una buena iluminación.
  • Las puertas de los hornos, lavavajillas, armarios, etcétera deben permanecer cerradas.
  • No correr.
  • No subirse a sillas, cajas o barriles para alcanzar los objetos situados en alt. En su lugar, utilizar siempre escaleras de mano.
  • Se debe subir y bajar de cara a la escalera.
  • Colocar señales de seguridad para advertir a los trabajadores de los peligros a los que están expuestos.
  • Prestar atención a las áreas que no están a la vista, como congeladores, salas de refrigeración y almacenaje, zonas de carga y descarga, y al espacio que hay detrás de las barras. Allí son frecuentes los accidentes por deslizamiento.

Más información: Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo

Imagen: flickr

 

 


LAS VARICES

Uno de los principales enemigos de quienes pasan largos períodos de pie son las varices. Entre las principales causas que las provocan figura el estar de pie mucho rato, pero también la contraria, permanecer sentado.

Camareros, cocineros, dependientes de comercio, trabajadores de oficina, transportistas… El abanico de profesiones que pueden verse expuestas a este problema es amplio y variado. Para todos ellos, van esta serie de recomendaciones:

  • Si su trabajo es muy sedentario, procure levantarse, si puede, con frecuencia. De lo contrario, también puede flexionar pies, piernas y tobillos.
  • Cuando finalice su jornada, túmbese un rato y coloque unos cojines debajo de los tobillos para elevarlos por encima del nivel del corazón. También es aconsejable refrescar las piernas con baños de agua fría.
  • Puede realizarse masajes en sentido ascendente (de pies a muslos) ejerciendo una ligera presión.
  • Practique deportes como caminar, andar en bicicleta o nadar. Un peso excesivo aumenta el problema.
  • Evite el calor excesivo.
  • Si hay picores, el uso de compresas calientes puede servirle de alivio.
  • Para evitar que las varices se rompan, deberá utilizar medias compresivas que, además, proporcionan un alivio inmediato.

Y, por supuesto, no dude en llamar al médico si tiene alguna variz molesta o si una de ellas le revienta.

Imagen: http://www.flickr.com/photos/daquellamanera

 


Consejos para elegir un calzado confortable

Guía

El 15% de los accidentes laborales que causan baja afectan a los pies. Por ello, es imprescindible que cada actividad profesional utilice un calzado en función de sus necesidades específicas. Este simple trámite puede prevenir la aparición de patologías graves y, por consiguiente, mejorar el rendimiento laboral.

El calzado laboral debe contemplar tres aspectos básicos: las características morfológicas de su portador, los factores ambientales y entorno laboral, y el tipo de actividad que se realiza.

La Guía de Recomendaciones para la Selección del Calzado Laboral Ergonómico, editada por el Centro Tecnológico del Calzado de La Rioja (CTCR) y el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), ofrece una serie de consejos para elegir un calzado confortable. Estos son algunos:

 

  • El calzado no debe oprimir el pie. La horma debe ser generosa y el sistema de cierre permitir una cierta variación en el ajuste, de manera que se adapte tanto al cambio de forma y volumen del pie a lo largo de la jornada laboral como a los distintos tipos de pies cuando se adquiera el mismo modelo para distintos usuarios. Se recomienda una puntera redondeada que permita que todos los dedos se alojen cómodamente en su interior.
  • El calzado debe adaptarse a los movimientos del pie de forma que sean eficientes y el pie se encuentre protegido. El calzado no debe entorpecer los movimientos del pie, debe ser ligero, flexible y estable. Conviene comprobar que el calzado no se clava en el empeine al flexionarlo y que la línea de flexión del calzado coincide con la de la articulación del pie. Cuando el calzado incorpore elementos de protección intente que éstos, protegiendo el pie, se adapten a sus movimientos sin causar molestias.
  • El zapato debe proporcionar suficiente agarre para evitar caídas y permitir avanzar eficazmente. Los tacos y las ranuras mejoran el agarre. Trate de evitar las suelas lisas o sin dibujo. Si el piso es de cuero debe incorporar inserciones de goma en el antepié y en el talón.
  • El calzado debe proporcionar protección térmica. El corte debe ser transpirable para evitar una sudoración excesiva en ambientes cálidos y aislante térmico en ambientes fríos. La suela debe aislar térmicamente al pie del terreno, evitando la transmisión de calor en verano y de frío en invierno.
  • Una buena plantilla puede mejorar considerablemente el confort del calzado. Debe ser blanda y con cierto espesor para proporcionar una buena distribución de presiones en la planta del pie y evitar la aparición de zonas sobrecargadas. Además de transpirable conviene que sea absorbente para evitar la acumulación de humedad en el interior del calzado.